Cuantas veces no hemos querido meternos en un programa de televisión, en una película, o hasta en una telenovela para decirle a los actores qué deben hacer. A muchos nos ha pasado que en un punto determinado estamos haciendo fuerza frente a la pantalla, gritando o gruñendole al personaje cosas como "corraaaa!!", o "nooo, por ahi no eeess!!", entre otras...
Realmente creemos que es fácil ser el protagonista de la historia, ya que en la vida diaria todo es tan corriente y tan fácil de decidir, creemos que en una situación verdaderamente importante actuaríamos con la misma seguridad y certeza como lo hacemos siempre.
En Colombia (supongo que en otros países también) existe una posibilidad para comprobar este tipo de cosas.
Hace unas semanas fui con una amiga a un espectáculo de terror llamado Torre Quinta, en donde el factor principal es que uno no ve la historia, la actúa, y más que eso: la vive!
La trama es sobre unos experimentos secretos que se llevan a cabo en la ciudad de Bogotá, en un laboratorio subterráneo llamado la Torre Quinta, buscando crear un ser que reúna el equilibrio del mundo en sí mismo. Con estos experimentos se han puesto en riesgo las vidas de muchas personas, y se contrata a un grupo de ingenieros (o ramdas) expertos en diferentes espcialidades para investigar qué es lo que realmente sucede allí.
Bueno, al menos así fue como yo lo entendí.
La experiencia comienza cuando a cada participante (se entra en grupos de seis personas) le asignan el papel de uno de los ramdas, en una hoja le explican qué es lo que debe hacer, y qué es lo que debe saber para ayudar a resolver el misterio. Luego presentan un vídeo explicando más a fondo la situación. Al terminar el vídeo empiezan a aparecer los personajes de la obra, que sin avisar se van metiendo con uno de un modo no muy amable (cabe resaltar que ninguno entra en la vulgaridad). Estos personajes llevan a los participantes por diferentes escenarios, donde tendrán que resolver acertijos, defenderse de horribles experimentos humanos (o turbas), y decidir por si mismos el rumbo que tomará la historia. Todos los personajes (humanos, turbas, ennesis) guían a los participantes a través de los distintos escenarios, pero no intervienen mucho en las decisiones que se tomen, ya que el objetivo final es robar tres elementos especiales.
Pasajes oscuros, bestias saliendo por doquier, acertijos, laberintos, secretos, enigmas, suspenso, eso es lo que les espera a los que se atrevan a participar en este espectáculo. Adentro uno es el protagonista, y pueden creerme, no es tan fácil como verlo desde afuera, o al frente de una pantalla de cine o televisión.
El recorrido dura exactamente una hora, pero uno adentro está tan confundido y tan metido dentro de la historia que no se da cuenta de cuándo pasa tanto tiempo.
Un excelente plan, tremendamente divertido, bueno para entrar con un buen grupo de amigos, y vivir una experiencia totalmente diferente a lo que se hace en cualquier fin de semana.
Lamentablemente lo bueno no dura para siempre, no se si va hasta finales de octubre o hasta diciembre. De todos modos, si alguien está interesado, acá hay un par de vínculos donde encontrarán mas información. Y el video promocional...


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